Los papeles de la casa
Privacidad
Qué datos se guardan, para qué y qué puedes hacer con ellos.
Faltan datos del estudio
Lo que aparece entre corchetes son datos de la titular que todavía están por rellenar. Se dejan a la vista a propósito: preferimos un hueco reconocible a un dato inventado.
Quién trata tus datos
- Responsable: Dato pendiente de rellenar: [NOMBRE Y APELLIDOS DE LA TITULAR], con NIF Dato pendiente de rellenar: [NIF]
- Domicilio: Dato pendiente de rellenar: [DIRECCIÓN POSTAL DEL ESTUDIO]
- Correo para todo lo relacionado con tus datos: Dato pendiente de rellenar: [CORREO DE CONTACTO]
Los datos que dejas aquí los trata la artista que mantiene esta web, y nadie más. No se venden, no se ceden con fines comerciales y no se usan para perfilarte ni para decidir nada sobre ti de forma automática.
Qué se guarda, para qué y con qué derecho
- Cuenta: tu correo, el nombre con el que quieres que se te llame y el idioma que prefieres. Sirven para que tu cuenta exista y para poder escribirte cuando haga falta. Base: el contrato que abres al registrarte.
- Compras: la dirección de envío, los datos de facturación y lo que has pedido. Sirven para que el paquete llegue, para cobrarlo y para cumplir con las obligaciones fiscales y contables de una venta. Base: el contrato de compra y la ley.
- Comentarios: el nombre con el que firmas y lo que escribes; el correo solo si lo dejas, que no se publica nunca y sirve para avisarte de las respuestas. Base: tu consentimiento, que puedes retirar.
- Apoyos: el importe y —solo si los dejas— tu firma, tu mensaje y tu correo, porque se puede apoyar en silencio. Base: el contrato del pago y la ley contable.
- Correos de la tienda: confirmación del pedido, aviso de envío y recibo. Base: el contrato.
- Aceptaciones: qué versión de las condiciones aceptaste al registrarte y al hacer cada pedido, y en qué momento exacto. No se guarda nada más de ese gesto. Base: la obligación de poder acreditar el consentimiento y la información previa; también juega a tu favor, porque fija qué texto se te enseñó.
- Visitas: se cuentan en el propio servidor, sin cookies, sin guardar tu dirección IP y sin poder identificarte, y solo si lo aceptas. Base: tu consentimiento, que das o niegas en el aviso de cookies y puedes cambiar cuando quieras; mientras no digas que sí, tu visita no se cuenta.
- Seguridad: se anotan los intentos fallidos de entrar y el ritmo de los formularios para frenar el correo basura y los ataques. Base: el interés legítimo de que esto siga en pie.
Quién más los ve
Solo quien hace falta para que esto funcione:
- La pasarela de pago, Stripe, que trata los datos de tu tarjeta sin que esta web llegue a verlos.
- La empresa de transporte que lleva tu pedido: Dato pendiente de rellenar: [EMPRESA DE TRANSPORTE].
- El proveedor que aloja el servidor: Dato pendiente de rellenar: [PROVEEDOR DE ALOJAMIENTO].
Alguno de estos servicios puede tratar datos fuera del Espacio Económico Europeo. Cuando ocurre, se hace con las garantías que exige el Reglamento General de Protección de Datos: cláusulas contractuales tipo o una decisión de adecuación.
Cuánto tiempo se guardan
- Tu cuenta: mientras la quieras. Cuando la borras, se borra. No caduca sola por no visitarla: cerrarte la cuenta por no pasarte en un año sería decidir por ti.
- Pedidos y facturas: seis años desde la venta, porque la ley mercantil y la fiscal lo exigen, aunque cierres la cuenta. Cumplido el plazo se van tu correo y tu dirección y se quedan solo las cifras y el certificado de la obra, que ya no dicen quién eres.
- Compras que se quedaron a medias y nunca se cobraron: noventa días. Sin venta no hay nada que conservar.
- Apoyos: los cobrados, los mismos seis años que un pedido y con la misma poda al cumplirse; los que nunca llegaron a pagarse, noventa días.
- Comentarios: mientras sigan publicados. Si borras tu cuenta, el comentario se queda sin tu nombre ni tu correo: la conversación no se agujerea. Los retirados y los apartados como correo basura se borran del todo a los noventa días.
- Aceptaciones: lo que dura aquello a lo que acompañan —la de tu cuenta se va con tu cuenta y la de cada pedido dura lo que el pedido—. Son una versión y una fecha: no dicen quién eres.
- Obras guardadas: mientras las quieras en tu lista; se van con la cuenta.
- Tu cesta: noventa días sin tocarla y se vacía sola.
- Los correos que se te envían: la copia que se guarda para poder mandarlos se borra a los noventa días desde que salen.
- Recuento de visitas: ciento ochenta días, y después se borra solo.
- Tu elección sobre las cookies: ciento ochenta días en tu propio navegador y después se te vuelve a preguntar. No se guarda en ninguna base de datos: la única copia es la de tu navegador.
- Sesiones abiertas: caducan solas y se cierran cuando sales; el rastro de una sesión ya cerrada se borra a los treinta días.
Ninguno de estos plazos es una intención: están escritos en un solo sitio del programa y hay una tarea que los cumple sola, sin que nadie tenga que acordarse.
Qué puedes hacer
Puedes acceder a tus datos, corregirlos, borrarlos, limitar su uso, oponerte a él y llevártelos a otro sitio. Dos de esas cosas están a un clic en tu página de cuenta: descargar todo lo que hay sobre ti y borrar la cuenta, sin pedirle permiso a nadie. Para cualquier otra, escribe a Dato pendiente de rellenar: [CORREO DE CONTACTO] y se responde en el plazo de un mes.
Si crees que algo no se ha hecho bien puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (www.aepd.es). Antes, si te apetece, escribe al estudio: casi todo se arregla hablando.
Menores
Esta web no está dirigida a menores de catorce años y no se les piden datos a sabiendas.
Cómo se cuidan
Las contraseñas se guardan cifradas y no hay forma de leerlas, ni siquiera desde el estudio; la conexión va siempre por HTTPS y los datos de tu tarjeta no pasan por esta web en ningún momento.
Los demás papeles
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Catorce días para cambiar de opinión, cómo se dice y qué se devuelve.